Belleza de la novia: Cómo cuidar la piel antes de subir al altar

Llegar con la piel lisina y sedosa al altar es el deseo de toda novia, y claro, para alcanzar este ideal hay que echar mano de tratamientos faciales mucho antes de la fecha del matrimonio.

Plegables y tratamientos de belleza personalizados para cada paciente. Estos son los destaques del trabajo desarrollado por la dermatólogo Tathya Taranto, que tiene clínica en Belo Horizonte, MG. Responsable de traer una de las primeras máquinas del láser Fotona para la capital minera y asociar a tratamientos con otras tecnologías de punta, como el VelaShape III, la médica desarrolla un concepto único de trabajo llamado Piel de Novia. Tathya Taranto desarrolló protocolos faciales y corporales con ese concepto. “Tengo la preocupación de buscar en mi trabajo las mejores opciones del mercado, nuevas técnicas y actualización permanente para ofrecer un servicio diferenciado a mis pacientes. “Compruebe con Fotona la oportunidad de trabajar el rejuvenecimiento de una forma completa y diferenciada e invisible en ese concepto que ya empieza a cambiar el escenario de aplicación de láser en Brasil”, explica la Dra.

Fotona aplicado en la técnica 4D actúa como un lifting porque el láser se aplica desde el cuello, pasando por el cuello, y cara hasta la frente en la región anterior del cuero cabelludo. La técnica 4D posible gracias al uso de Fotona promueve un tratamiento combinando dos tipos de láser: el ND Yag, que se encuentra en la parte superior de la piel, y el Erbium Yag. Juntas, esas tecnologías actúan en la flacidez profunda, en el relieve, en la textura y en el contorno facial. Estos son los efectos tridimensionales ya conseguidos con varios otros equipos. La cuarta dimensión es el tiempo; por lo que este protocolo fue bautizado 4D. Como resultado del uso del nuevo equipo se observó una renovación y estímulo celular intensos y una mejora de la función tisular mucho más duradera. Tathya refuerza que Fotona puede ser utilizado en cualquier tipo de piel, incluso morenas y negras. Por no ser ablativo también se puede hacer en el verano. El paciente no necesita ninguna preparación específica previa y puede reanudar normalmente con su rutina. Las sesiones varían de 30 a 90 minutos y siguen protocolos adecuados a las necesidades de cada paciente.

El dermatólogo explica que es fundamental una evaluación inicial por médico especialista y la prescripción de protocolos indicados a cada necesidad.

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